Capitulo IV- Let it be
Narrado por Mariana
Narrado por Mariana

- No me juzgues, por favor. Ya sé que debes tener un concepto horrible de mi, pero no tenes ni la mas mínima idea de cómo son las cosas en realidad- dije mientras lagrimas de dolor se deslizaban por entre mi rostro. Desde el día en que, con tan solo 12 años, Santiago me violo mi vida dio un giro de 180 grados. No solo nació en mi esa inseguridad y ese dolor, sino que también mi vida se termino de volver miserable.
- Cálmate Lali, estas débil. – Y el era tan amable conmigo sabiendo bien lo que aparentaba ser. Tengo muchas dudas sobre él, su forma de ser. Tiene cierto aspecto distinto, diferente, simplemente no logro entenderlo.
En sus ojos profundos y verdes, se esconde la tristeza y la desilusión. El está sufriendo, carga con algo muy pesado y retenerlo lo está matando lentamente. Su sonrisa de costado no es sincera. Hay algo en el que no marcha bien. Parece ser fuerte, pero se, puedo percibirlo, algo lo derroto por dentro.
- Algo, hay algo. – mis susurros eran casi inaudibles. Intuía, sabia. Algo lo perturbaba. Hay algo en su actitud, en sus ojos. Las cosas no marchan bien
- ¿eh? ¿Cómo que hay algo? ¿Estas bien?- me dijo preocupado y en ese instante no pude hacer más que sonreír. Seguro por su cabeza pasaban miles de locuras sobre mí. La verdad es que mi apariencia daba mucho que decir sobre mí. Peor yo ya no puedo controlarlo. Hace mucho la situación se salió de mis manos y ya no hay nada que esté a mi alcance para arreglar las cosas.
- Si, cosas mías, nada que preocuparse.- exclame con una sonrisa tratando de convencerlo de que todo estaba bien pero la verdad es que me sentía muy mal. ME flaqueaban las piernas y dudo poder caminar. Tenía un fuerte dolor de cabeza y me sentía débil y mareada.
- Bueno, te voy a buscar algo para comer. – Dijo con su voz dulce y a la vez un poco grave. Me miro por última vez y llevo sus manos hasta mis pómulos y delicadamente me limpio las lágrimas saladas que se desliaban por mis mejillas con la yema de sus dedos.
Se fue hacia la cocina dejándome sola en la sala de aquel inmenso departamento. Era muy moderno. Las paredes eran altas y blancas. En ellas colgaban cuadros hermosos, llenos de colore si figuras abstractas que captaban la atención de cualquiera. Los sillones eran de cuero negro y marrón que opacos que contrastaban con la luz de la cálida alfombra dorada.
Aquella era la casa con la que muchos soñamos pero definitivamente alguien como yo jamás se podría dar el lujo de tenerla.
Peter volvió a entrar a la sala con una bandeja en sus brazos. El había sido muy atento conmigo sin siquiera conocerme. Y no me había despreciado ni maltratado por ser quien soy y yo eso lo apreciaba mucho.
- Bueno señorita, aquí tiene. Espero que se lo coma todo, eh!- y entonces me dejo la bandeja en mis piernas y me dedico una de esas sonrisas de costado que a pesar que me encantaban, no eran sinceras. Nuestras miradas se encontraron y yo me perdí en sus ojos. Eran claros, de color verde con un toque de miel, pero sus pupilas eran tan oscuras como la oscuridad misma. Era algo impresionante. Las pestañas largas y delicadas enmarcaban sus ojos perfectos dándole el toque final. Porque todo en el era perfecto.
Me pase todo mi infancia intentando ser perfecta, pero nunca tuve un ejemplo verdadero de lo que era la perfección. Quizá me cegué tanto al intentar alcanzar mis sueños que no me di cuenta de todos los problemas que habían en mi hogar. Luego, cuando mi madre fue asesinada, yo descubrí la realidad. Caí en la depresión y en la miseria y todos mis sueños se convirtieron en cenizas.
- Gracias por todo Peter, por no juzgarme, por la comida, por tratarme tan bien, de verdad lo aprecio mucho – le dije mostrándole una de mis sonrisas mas alegras y sinceras. En ese instante se agacho y dejo un beso suave y cálido en mi mejilla. Ese fue el gesto más dulce y delicado que eh recibido de un hombre. El es tan tierno y dulce, y me trata como si se tratase de una princesa. El me hace sentir querida.
- No tienes porque agradecerme Belle, cualquiera lo hubiera hecho. – y me había encantado su forma de llamarme. Cuando tenía 15 me vi obligada a dejar el colegio, no tuve la oportunidad de aprender cosas como los otros niños de mi edad. Cuando podía, me escapaba y me escondía a leer uno de los tantos libros que mi mama me había dejado. Muchos eran sobre el francés asi que con el tiempo, aprendí a hablar francés perfectamente. Y si estoy en lo cierto belle significa bella.
- No cualquiera lo hubiera hecho por alguien como yo. Muchos me desprecian, y es entendible la verdad. ¿Por qué vos no me desprecias?- y finalmente pregunte eso que hacía mucho tenía ganas de preguntar. La mayoría de gente o me despreciaba o me decía alagas como linda o hermosa solo para acostarse conmigo, pero jamás lo consiguen.
- Mira Lali no te voy a mentir, yo al principio ni siquiera quería verte, era todo una broma de mis amigos. Pero cuando te vi y empezamos a hablar me di cuenta que no te tuve que haber juzgado por lo que eras, tal vez tienes tus razones pero esa es tu vida privada y a mí no me corresponde saberlo. Y bueno, si te querías ser lo que eres es tu decisión y tengo que dejarte ser – y me encantaba cada vez más. Su forma de hablar, su manera de decir las cosas contacto y delicadeza para no herirme. Todo en el me encantaba.
- Me encantaría poder explicarte como son las cosas en serio, pero si te cuento te meterías en algo en lo que te vas a lamentar siempre por haberte metido. – Y de verdad quería explicarle, no quería que tuviera de mi el concepto que tienen todos de la gente como yo, pero era preferible que tuviera ese concepto a que se le dañara la vida por enterarse de esto,
- Y entonces ¿por que vos te metiste?- y dudaba sobre que contestarle. ¿Cómo explicarle que yo no me metí por mi propia voluntad? ¿Qué me vi sometida a tener esta vida tan fea?
La melodía inconfundible de mi teléfono resonó en mis oídos y mis nervios aumentaron. Yo sé muy bien quien es el que me está llamando y lo que menos quiero es escuchar la voz de ese desgraciado que me arruino la vida.
When i find myself in times of trouble,
mother mary comes to me
speaking words of wisdom,
let it be
and in my hour of darkness she is standing
right in front of me
speaking words of wisdom,
let it be
Continuara…
Continuara…
Alee, como sabes, me encanto, Santiago es un HDP!!! Y me imagino que Peter va a ser el que la va a ayudar, se nota, jaja, de mas esta decir que quiero otro.. Un besote giganteeeee
ResponderEliminarahi ale me encata, si hasta ahora no te dije que eras capa, o solo lo pensaba ahora lo confirmo sos una GENIA, me encanta como escribis, obvio que espero mas nove.
ResponderEliminarNo te digo que te pongas a escribir ahora por que es muuy tarde pero en cuanto puedas voy a estar para comentarlos : )
Aleeee! ya sabes lo que opino sobre esta fic y tambien sabes que me encanta! ojala puedas tener pronto el 5 cap... lo quiero para mañana ehh! mira que si no ya lo sabes noo? .... vos lo sabes, vos lo sabes, sabes, sabes muy bien (8) jajajaja te dejo de molestar espero que a santiago si le pase algo malo en la fic...
ResponderEliminarbesos... Carolinaa! La NO asesina jejeje:P
nanaa.... :D lo qiero yaa... :D Luli! /lalii4ever
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