Capitulo III- ¿Qué?
Narrado por Juan pedro
Narrado por Juan pedro

- Hola, mucho gusto Peter – y en ese momento me quede hipnotizado con su tono de voz tan suave y angelical. Se acerco a mi para darme un beso en la mejilla. Tenía un aroma a tabaco mesclado con su perfume, sin duda Chanel.
- Igualmente Mariana – le dije mostrándole una sonrisa mientras veía como mis amigos se escapaban de mí. La verdad es que ya me lo esperaba. Siempre han sido de los que <<>>
- Lali, decime Lali, lindo. – y en ese momento me guiño el ojo. ¿Cómo podía una mujer tan linda como ella humillarse de tal forma?
- Bueno Lali, ¿qué te parece si vamos afuera? No te escucho bien aquí- y claro, todas esas conversaciones habían sido gritadas ya que el volumen de la música estaba más que alto y el mormullo de la gente no ayudaba mucho.
- Vamos entonces, bombón- Me dijo y dejo al aire una sonrisa hermosa y sumamente cautivadora. Una sonrisa que cualquiera desearía tener.
Caminamos juntos hacia afuera. La verdad era una noche hermosa. El cielo estaba repleto de estrellas que acompañaban a la luna. La luz de la luna ilumino su cara, y termine de confirmar que aquella mujer era el ser más perfecto y hermoso que había visto jamás.
Su pelo negro se veía brillante a la luz de la luna, y sus ojos tenían un brillo tan especial que se podrían camuflar perfectamente entre las estrellas y nadie lo notaria. Sus labios parecían un par de pétalos sacados de la rosa más hermosa y delicada, y su nariz encajaba perfectamente formando un rostro celestial.
- Y contame algo de vos Peter, tenes un acento muy raro, ¿De dónde sos?- me pregunto con curiosidad y la verdad que tenía razón, tengo un acento extraño, distinto.
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- Bueno yo nací aquí en Buenos Aires, pero me fui a estudiar a Francia y supongo que me quedo el acento francés – le dije tratando de disimular un poco lo atontado que estaba.
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- Ah, mira vos. ¿Por qué Francia? Digo habiendo tantos países ¿Por qué escogiste Francia?- Sus preguntas tan lógicas que hacía con tanto interés en el tema me sorprendían. Parecía ser muy inteligente, pero dudo que alguien que lleve una vida de a manera que ella lleva la suya sea inteligente.
- No sé, Francia es un país que siempre me llamo la atención. Y cuando supe que mi mama era de descendencia francesa no lo dude ni un instante y supe que Francia era el mejor lugar para ir a estudiar. – Le explique dejando que toda esa pasión que me invade cuando hablo de Francia salga al aire.
- Si, la verdad eres muy afortunado en poder ir a estudiar a un país tan lindo. ¿Que estudiaste?– te dijo con su voz tan linda y frágil que en tan poco tiempo habías sabido apreciar.
- Administración de empresas, siempre quise seguir los pasos de mi padre, hacer lo que él no pudo hacer y no sabes la felicidad que me produce saber que lo logre, que pude terminar de cumplir el sueño de mi padre- y en ese momento una oleada de tristeza recorrió todo mi ser.
- Para, ¿vos estudiaste administración de empresas porque era tu sueño o porque era el de tu papa?- y en ese momento baje la cabeza porque sabía que ella tenía razón. Administración de empresas no era lo que verdaderamente me apasionaba, no era lo que yo quería para mi vida, no era mi sueño. Era el sueño de alguien más.
- No quiero hablar de eso sí. Y vos, ¿Qué estudiaste, beau?- y no sé porque la llame de esa manera inconscientemente. El francés no acostumbra a salirse de mi boca asi como asi. Me dedico una sonrisa, y se sonrojo un poco.
- No todos tenemos oportunidad de estudiar ¿sabes? A mí el destino me hizo jugadas muy feas y no tenes ni la mas mínima idea de cómo sufro por eso todos los días- me dijo mientras sus ojos perdían aquel brillo especial y se volvían totalmente opacos. Una lágrima se escapo por entre sus ojos y yo no dude en estirar mi mano y secársela.
Su piel era tan suave, y delicada y a la vez fina y bastante elegante. Todo en ella me gustaba. Desde su apariencia física, hermosa, frágil y vulnerable, hasta su forma tan diferente de pensar.
- Lo siento mucho, no pensé que...- tenia la intención de seguir hablando pero ella con un leve gesto son sus manos me indico que hiciera silencio. Solo se escuchaba el sonido del viento azotando contra las hojas de los arboles, y de los carros que pasaban cerca del lugar donde estábamos.
- Esta todo bien Peter, tu no sabias. – exclamo en un susurro casi inaudible. Parecía estar débil y sin fuerzas. Cada vez su vulnerabilidad y fragilidad salía más al aire.
-¿Te encuentras bien? Estas pálida- le dije mientras me acercaba un poco par a ver que le sucedía. Sus ojos se fueron cerrando lentamente. El rubor de sus mejillas había desaparecido, y sus labios se habían tornado pálidos también. Se desvaneció lentamente. Yo no sabía qué hacer. Nunca había presenciado una escena como esta, y tenía los nervios a flor de piel.
La sujete entre mis brazos y la lleve hacia mi auto. Una vez había visto en un programa que cuando alguien se desmallaba lo mejor era ponerla a oler algo fuerte como alcohol o perfume. Tome una decisión apresurada, y emprendí camino hacia mi departamento.
Aproveche cada uno de los semáforos para asegurarme de que estuviera bien, y tener la certeza de que la situación no hubiese empeorado.
Una vez en mi departamento, la recosté con delicadeza en el sofá como su se tratase de un cristal fino y delicado que con el mas mínimo movimiento se podía romper.
Le di un poco de alcohol y minutos después abrió sus ojitos. Un alivio recorrió todo mi cuerpo, y sentí como poco a poco la desesperación desaparecía.
-¿Estás bien, beau?
- Si, solo me desmalle, está todo bien – me respondió mientras intentada reincorporarse pero aun estaba débil y no tenía fuerzas suficientes.
-¿Cuándo fue la última vez que comiste? – le pregunte con un dejo de curiosidad. Tal vez era por eso que estaba débil
- Ayer, en la mañana
-¿Qué?- exclame totalmente sorprendido. ¿Cómo es posible que no haya comido nada desde ayer en la mañana? Con razón estaba tan débil. Si hay algo que detesto de las mujeres como ella es que dejan de alimentarse solo para estar delgadas, pero no entienden que de esa manera lo único que consiguen es dañarse a sí mismas.
Continuara…
Capitulo dedicado a la loca asesina de Carolina ( y hasta rima) jajajja te quiero Caro, no me mates plischu
Besos
Ale
me encantoo...
ResponderEliminarlali se hace la gata jaja
:)
pasa por mi blog,nose si lo subi alguna vez lo que publique
ResponderEliminarcapas lo leiste pero yo la verdad no me acuerdo :(
jaja
besoss
muy buena la nove!=]
ResponderEliminarpobre lali...
segui!!
besos..
Aaaaaaaaaaaaii Alee , sabes que amoo tu nove jaja :Z te lo he disho muchas veces :D Quiero mas :D
ResponderEliminarme gusta, me gusta, y me encanta como peter admira TODO de ella, y la va descubriendo su forma de pensar, lo linda que es, sin duda esta novela me atrapa
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